Sobre las reacciones anafilactoides a la vacuna de Pfizer

Hace unas horas, daba la vuelta al planeta la imagen de la primera persona a la que se le ha administrado la vacuna de Pfizer/BioNTech contra la COVID-diecinueve en el R. Unido fuera de ensayo clínico; un aspecto que resulta esencial resaltar es que, ya antes que Margaret Keenan, de noventa años, unas cuarenta y cuatro cero personas se han puesto la vacuna con el objetivo de asegurar su eficiencia y seguridad, como se requiere en el proceso anterior a la autorización. Aunque se trata de buena nueva, que ciertos divulgadores científicos han clasificado de histórica, la administración de la aguardada vacuna ha quedado tenuemente empañada por una nueva de última hora: la Agencia Reguladora de Fármacos y Productos Sanitarios de R. Unido (MHRA) ha publicado un informe en el que se especifica la situación de 2 trabajadores del Servicio Nacional de Salud británico (NHS), que habrían manifestado reacciones alérgicas como contestación a la vacuna de Pfizer/BioNTech.

A pesar del número parcialmente elevado de personas que se habían administrado la vacuna en ensayo clínico, una cantidad mayor de personas está expuesta a la vacuna tras la autorización, con lo que se espera que esta expansión revele posibles acontecimientos desfavorables que no se observaron a lo largo de los ensayos, como acostumbra a acontecer con todos y cada uno de los fármacos y vacunas.

Como medida de cautela, la MHRA ha emitido una guía temporal dirigida al NHS por la que aconseja no vacunar a aquellas personas que presenten un historial de alergias, mientras que efectúa una investigación con la intención de entender absolutamente cada caso y sus causas. Eso sí, la nueva ha alertado a la población, y las posturas reticentes a la vacuna, o bien aun negacionistas, han invadido las redes sociales, produciendo falta de confianza.

¿Qué es lo que significa esta ‘tarjeta amarilla’ a la vacuna? ¿Hay motivos para estar preocupados o bien son normales estas reacciones? ¿Son suficientes 2 únicos casos –entre decenas y decenas de miles– para sospechar de una vacuna que supone un logro de la ciencia moderna, y que puede permitir salvar vidas y, probablemente, recobrar la frágil coyuntura económica global?

Por otra parte, ¿de qué forma han sido las reacciones alérgicas de los 2 sanitarios? ¿Se las puede estimar graves? ¿Lo son lo suficiente para proponerse retirar la confianza en esta vacuna?

Mientras que se aclara lo sucedido, la plataforma Science Media Centre ha reunido la opinión de múltiples especialistas, aparte de compendiar los hechos acontecidos, y poner en contexto su gravedad y sus implicaciones.

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