Sexo inseguro: clamidia

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS), asimismo conocidas como infecciones de transmisión sexual (ITS) o enfermedades venéreas, son infecciones que se transmiten de una persona a otra por vía vaginal, anal u oral. Si bien no lo creas, son exageradamente usuales, y bastantes personas aun las sufren sin presentar síntomas, pese a que son causa de esenciales problemas médicos si no se les presta atención. No obstante, ahora es simple hacerse las pruebas y la mayor parte de las ETS que se advierten a tiempo se pueden tratar.

La OMS estima que en dos mil veinte hubo trescientos setenta y cuatro millones de nuevas infecciones de clamidia, blenorragia, sífilis o tricomoniasis. Hablaremos de la clamidia, ya que se trata de la infección bacteriana de transmisión sexual más frecuentemente diagnosticada, con ciento veintinueve millones de casos nuevos en dos mil veinte conforme la OMS.

¿Qué es la clamidia?

La clamidia es una infección de transmisión sexual producida por bacterias de la especie Chlamydia trachomatis. Estas bacterias afectan a la uretra, al cuello uterino, al recto, y asimismo pueden inficionar la conjuntiva (membrana que cubre el blanco de los ojos) y la garganta.

Puede afectar por igual a hombres y mujeres, y en la mayor parte de los casos no experimentan ningún síntoma. En el caso de presentarlos, acostumbran a aparecer entre 1 y tres semanas tras sostener relaciones íntimas sin protección con alguien enfermo. Se puede destacar que posiblemente prosigas teniendo la bacteria y puedas trasmitirla si bien los síntomas desaparezcan en poquitos días.

Por norma general genera síntomas leves, como la uretritis (infección de la uretra) en hombres o la cervicitis (infección del cuello uterino) en mujeres, que cursan con un leve ardor al mear, una secreción amarillenta o purulenta por uretra y vagina, aparte de dolor al sostener relaciones íntimas y una necesidad imperiosa de mear en el caso de las mujeres. En el caso de infecciones de recto, generará hipersensibilidad rectal, con determinada molestia, aparte de una secreción amarillenta o purulenta, al paso que si la infección se halla en la garganta apenas produce síntomas.

Sin tratamiento, los síntomas reducen en torno a las cuatro semanas en la mayor parte de personas, mas eso no desea decir que no debe tratarse. Las infecciones por clamidia pueden tener serias consecuencias en un largo plazo, aun cuando no existen síntomas o son muy leves, por eso es fundamental la detección y el tratamiento, a fin de que no broten dificultades siguientes.

Cuando sí que aparecen dificultades, la balanza negativa se inclina más cara el lado femenino. Al tiempo que en el hombre puede generar una epididimitis (infección del epidídimo; estructura anexa al testículo que guarda espermatozoides), o estrechamiento de la uretra al cicatrizar, en el caso de la mujer las dificultades son mayores. La infección existente tiene el potencial de dañar de manera permanente el sistema reproductivo de la mujer, pudiendo resultar bastante difícil o aun imposible quedarse encinta más adelante. Es más, como haber sufrido una infección de las trompas de Falopio puede producir cicatrices en exactamente las mismas, y en consecuencia estrechamiento o bloqueo de los conductos, es frecuente que se generen embarazos ectópicos (imposibles de llegar a término por implantación incorrecta del óvulo). Mas es que, si eso no fuese suficiente, la infección puede extenderse al peritoneo, provocando un dolor intenso en la zona inferior del abdomen y incrementando de manera notable el peligro de sepsis y muerte, por su cercanía con abundantes órganos vitales y vasos sanguíneos.

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