Sentidos de última generación: los tratamientos más nuevos

Gusto

“En comparación con el olfato, se han publicado parcialmente pocos tratamientos concretos para los trastornos del gusto, si bien se han propuesto diferentes enfoques para el alivio sintomático”, asevera Adriana Izquierdo-Domínguez, especialista en alergología y miembro de la Sociedad De España de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SeoRL-CCC).

Como ocurre con las narices, los ingenieros están desarrollando lenguas artificiales con diferentes aplicaciones. Una de ellas es advertir sabores picantes que serían demasiado intensos para nuestras frágiles papilas gustativas y dañarían su sensibilidad. Una lengua electrónica desarrollada por estudiosos de la Universidad Estatal de Washington podría valer para distinguir el sabor picante de los comestibles.

En esta línea, un equipo internacional de científicos con participación de la Universidad de Granada crea una lengua virtual para pronosticar el sabor de los comestibles. En el marco del proyecto europeo VIRTUOUS, combinan las ciencias agroalimentarias con la inteligencia artificial para crear un predictor del sabor que se aplique a los comestibles europeos. El algoritmo propuesto, que integra técnicas utilizadas en farmacología y big data, va a ser capaz de pronosticar el perfil organoléptico de un comestible basado en su composición química.

Para los próximos 25 años, Antonietti visualiza una suerte de “chef artificial” que nos asista a cocinar aportando sus comentarios sobre el sabor de forma objetiva. Eso pasa por diseñar dispositivos familiares que contrasten la calidad de los comestibles, ajustando, por poner un ejemplo, sus actuales datas de caducidad, lo que repercutiría con el tiempo en una mejor seguridad alimenticia.

Tacto

El confinamiento debido a la pandemia de coronavirus nos ha hecho acordarnos de un sentido que no tienen muchos animales: el del tacto. En los últimos tiempos la tecnología ha explorado de qué forma devolver esta capacidad a personas que, por accidente o bien enfermedad, la han perdido.

Un equipo de científicos ha desarrollado una dermis electrónica –a la que han bautizado como y también-dermis–, capaz de trasmitir la sensación del tacto y también, aun, dolor a una mano ortopédica. “Con nuestro enfoque de múltiples capas, pudimos imitar el comportamiento de los ­nociceptores (receptores de la piel que transmiten dolor) y los mecanorreceptores (que transmiten presión) en un dispositivo en la punta del dedo de una mano protésica”, especifica Luke Osborn, estudioso en sistemas inteligentes del Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins (EE. UU.).

La y también-dermis, que se describe en la gaceta Science, estimula eléctricamente los nervios periféricos en el brazo que le ha sido amputado a una persona. Y lo hace de forma no invasiva, por medio de la piel. “Estamos explorando de qué forma codificar mejor la estimulación inquieta eléctrica para crear sensaciones más naturales”, agrega Osborn.

En personas sanas, la tecnología desea ir un paso más allí y persigue imitar la electrorrecepción: una habilidad biológica de ciertas especies, sobre todo acuáticas, con la que utilizan los campos eléctricos para encontrar presas y situarse en el espacio.

“Por ejemplo, te pones algo como un guante de un dedo, apuntas en una dirección y tu dedo, al tocar un transductor, te afirma si en esa dirección está una persona, una fuente de calor o bien una fuente de radio”, plantea Antonietti.

Oído

Si hay una herramienta que ha revolucionado la audición han sido los implantes cocleares. Indicados para diferentes géneros de sordera, convierten las señales acústicas en señales eléctricas que estimulan al nervio acústico. “Esta es una tecnología que está en constante evolución, lo que deja que los resultados auditivos sean cada vez mejores”, resalta María José Lavilla, presidente de la Comisión de Audiología de SeoRL-CCC .

Para aquellos casos en los que no es posible poner estos dispositivos por el hecho de que no exista nervio acústico, sea pequeñísimo o bien la cóclea presente inconvenientes, los cirujanos ponen entre el leño cerebral y el cerebelo implantes de leño cerebral, que estimulan de manera directa los núcleos auditivos.

Al lado de esta tecnología que se ha desarrollado de forma notable en los últimos tiempos, asimismo están los implantes activos de oído medio, que captan el sonido para convertirlo y amplificarlo, generando una serie de vibraciones mecánicas que llegan a la cadena de huesecillos o bien a los fluidos del oído interno. “Suponen una opción alternativa a los audífonos o bien a la cirugía reconstructiva usual del oído medio cuando no se consiguen los resultados esperados”, mantiene Luis Lassaletta, presidente de la Comisión de Otología de SeoRL-CCC.

Y un tercer invento renovador son los implantes de conducción de la vía ósea, que transmiten sonido por conducción ósea de forma directa al oído interno. Como explica Lassaletta, constan de un procesador externo con un micrófono que capta el sonido y lo transmite al implante, que va a hacer vibrar el hueso del cráneo y los líquidos del oído interno, empleando la capacidad natural del cuerpo para trasmitir el sonido a través del tejido óSeo.

“Además de estos dispositivos quirúrgicos, la tecnología de los audífonos ha evolucionado sustancialmente” ,recuerda Lavilla. Los audífonos analógicos han dejado paso a los digitales, en los que un algoritmo procesa la señal acústica, adaptándose automáticamente para realizar la mejor contestación conforme el entorno acústico en el que se halle la persona. A eso se aúnan los audífonos y auriculares que emplean la vía ósea para trasmitir el sonido.

Otra novedad son los audífonos de ajuste abierto, cuyo empleo cada vez está más extendido y que, en contraste a los dispositivos de plástico duro y grandes, incluyen una punta de goma o bien silicona ligera que repercute en una mayor comodidad y mejora la audición. “Permite que una persona escuche con mayor comodidad a lo largo de un período temporal más largo, lo que, seguramente, amplíe la gama de actividades de las que puede disfrutar”, aduce Matthew Winn, maestro de Ciencias del Habla, Lenguaje y Audición de la Universidad de Minnesota.

El especialista asimismo recuerda un fácil ademán que podemos hacer en la actualidad y que ayuda a millones de personas, con o bien sin inconvenientes de audición: la posibilidad de frenar la velocidad de los vídeos cuando los reproducimos con un simple click. Puede ser una ayuda, asimismo, para quienes charlan un idioma diferente o bien quien debe transcribir lo escuchado.

Finalmente, Adrian KC Lee, maestro del departamento de Ciencias del Habla y Audición de la Universidad de Washington, resalta la aplicación de la RA y otras herramientas que controlan lo que leen y escuchan personas sin inconvenientes auditivos.

Igual que asistentes virtuales como Siri que se sirven de inteligencia artificial para asistirnos en el cada día, en un futuro va a haber dispositivos auditivos capaces de regresar a reproducir algo que hayamos escuchado y que deseemos regresar a escuchar o bien que nos asistan de manera automática en función de lo que hayamos oído. “Esto es más futurista, mas creo que es algo en lo que las compañías están estudiando activamente”, concluye el enseñante. Un dispositivo más para la nueva generación sensorial.

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