Por qué razón nuestra pirámide de los comestibles no es la mejor

Nuestra pirámide de los comestibles está desarrollada por la SENC (Sociedad De España de Alimentación Comunitaria) y apenas ha alterado en veinte años, cuando las recomendaciones nutricionales a nivel comunitario sí que lo han hecho.

La última versión de la pirámide de los comestibles se lanzó en dos mil quince y en su base prosiguen estando los cereales, integrales, eso sí, mas cereales, cuando esta habría de estar formada por verduras, frutas y hortalizas. Las recomendaciones que se dan en otros países van por ese camino, el de substituir el sitio sobresaliente que ya antes se daba a los hidratos de carbono por el consumo de comestibles de origen de vegetal. Esto no desea decir que suprimamos de nuestra dieta los hidratos de carbono, para nada, solo que no van a ser los primeros a tomar en consideración.

La pirámide prosigue incluyendo las bebidas alcohólicas, más específicamente bebidas fermentadas como el vino y la cerveza, como consumo eventual, moderado y responsable en adultos. La verdad es que no se debería sugerir ningún consumo de alcohol. Aun el “moderado”, en pequeñas dosis, es perjudicial para la salud. “El alcohol es una de las 3 áreas prioritarias de la salud pública mundial. Si bien solo la mitad de la población mundial toma alcohol, es la tercera causa mundial de mala salud y muerte prematura, tras el bajo peso al nacer y las relaciones íntimas de peligro, y mayor que el tabaco. En Europa, el alcohol es asimismo el tercer factor de peligro de peligro de enfermedad y mortalidad, tras el tabaco y la hipertensión arterial”, aseveraba la OMS (OMS) en el informe Alcohol in the European Union. Consumption, harm and policy approaches, en dos mil doce. En dos mil siete, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer llegó a la conclusión de que existía una relación causal entre el consumo de alcohol y diferentes géneros de cáncer. Los efectos negativos de tomar alcohol superan sobradamente al pequeño efecto protector que tiene un consumo ligero/moderado sobre las enfermedades isquémicas. El único consumo de alcohol recomendando habría de ser el consumo 0.

La bollería y la carne procesada como el chorizo y el salchichón asimismo tienen su sitio en esta guía que busca servir de referencia nutricional a la población general. Están en la cúspide de la pirámide y se señala que su consumo es opcional, eventual o bien moderado. La bollería industrial es alta en azúcares, harinas y grasas de mala calidad, nada aconsejables. La que se hace en casa puede ser menos mala, que no buena, mas inevitablemente desplazará el consumo de comestibles más sanos y también imprescindibles para la salud como son las frutas. La carne procesada, por su lado, puede generar cáncer colorrectal, conforme notificó en dos mil quince la OMS. Si ni la bollería ni la carne procesada son buenos para la salud ¿por qué razón se incluyen?

Finalmente, se hace hincapié en el consumo de lácteos (de dos-tres raciones al día), lo que puede llevar a meditar que son imprescindibles en la dieta cuando no es de este modo. En verdad, la Universidad de Harvard, responsable de la ovacionada guía dietética el Plato de Harvard, aconseja limitar el consumo de leche y productos lácteos en 1-dos raciones al día.

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