¿Podemos saber en qué momento brotó el primer caso de covid-diecinueve?

Por poner un ejemplo, el modelo SEIR incluye un estado intermedio, individuo expuesto (Y también) con el que se trata de simular el periodo de incubación. O bien el modelo SITR, donde ciertas personas o bien individuos son tratadas (T), entendiéndose por “tratadas” apartadas o bien vacunadas, eludiendo conque se produzcan posibles infecciones desde ellas. O bien los modelos SIRS, que son los modelos endémicos que se emplean para enfermedades como la gripe estacional, donde las personas recuperadas pueden perder la inmunidad y ser susceptibles de regresar a enfermar.

El desarrollo de los modelos tiene 2 fases, la primera de ajuste o bien adiestramiento y la segunda de predicción. En la primera se determina la función o bien modelo matemático y los valores de los factores que son compatibles con los datos que se observan con la evolución de la epidemia (enfoque bayesiano).

En el momento en que se tiene el modelo que mejor se ajusta a los datos se pasa a la segunda fase, la de predicción. El inconveniente, en ciertas ocasiones, como en esta pandemia, ha sido la carencia de datos. En los primeros meses de la pandemia se ignoraba el número real de inficionados, con lo que la inseguridad era altísima. No obstante, conforme se han ido consiguiendo datos, los modelos matemáticos nos han ayudado a comprender de qué manera se está desarrollando esta epidemia y a diseñar estrategias para supervisarla de una manera eficiente.

Saber de qué forma desaparece para descubrir de qué forma apareció

Los modelos que hemos descrito en el apartado precedente pueden ser útiles para pronosticar la evolución de la enfermedad, mas no para trazar cara atrás la aparición del primer caso. Para lograr este propósito, los estudiosos de nuestro artículo de interés han usado de forma renovadora un modelo matemático desarrollado para la extinción de especies.

Originalmente, el modelo ayuda a pronosticar en qué momento va a desaparecer una especie en base al número de organismos detectados. Mas en un caso así se ha empleado un inteligente enfoque. El modelo se ha invertido de forma que marcha en la dirección contraria para llegar al primer caso, teniendo presente los que se advirtieron tiempo después e inclusive aquellos que pasaron inadvertidos en un principios.

Las conclusiones de este artículo coinciden con las de otros estudios publicados previamente: los autores vuelven a señalar la data del diecisiete de noviembre de dos mil diecinueve a la que mencionábamos previamente.

Si están en lo correcto, cuando la OMS reaccionó a fines de enero de dos mil veinte, la infección se hallaba ya en medio planeta. La epidemia brotó ya antes de lo estimado y asimismo se transmitió más de forma veloz.

Existen 2 factores que pudieron influir: (1) se ignoraba la transmisión entre individuos asintomáticos y (dos) se ignoraba la transmisión por sprays. Como hemos comentado, faltaban datos.

Todo confluye en el mes de noviembre de dos mil diecinueve

El hecho de que tanto las investigaciones sobre casos específicos como un modelo matemático señalen una data determinada para la aparición del primer caso de covid-diecinueve es muy alentador y nos señala que se marcha por el buen camino en esta detectivesca investigación.

Una posible debilidad del modelo podría ser la existencia de algún género de corte en el momento de advertir los casos al comienzo de la pandemia, singularmente tratándose de un solo país. Tal vez en el futuro se pueda conseguir más información, o bien crear un modelo que tenga presente este aspecto. O bien tal vez verdaderamente ya hemos dado con el caso original.

En todo caso, tras el revuelo creado por la crisis sanitaria, ya atisbamos la etapa en la que vamos a mirar atrás con más calma y vamos a poder redactar la historia de la pandemia.

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