Oraciones insignes de Aldous Huxley

Aldous Huxley (mil ochocientos noventa y cuatro-mil novecientos sesenta y tres) fue un pensador y escritor inglés natural de Godalming y perteneciente a una reconocida familia de intelectuales. Su faceta como prosista y ensayista es universalmente famosa, merced a libros como “Un planeta feliz”, “Las puertas de la percepción” o bien “Cielo y también infierno”, mas sus cuentos cortos, poesías o bien guiones asimismo se hallan entre su legado como escritor.

Huxley está considerado uno de los más esenciales representantes del pensamiento moderno. Su curiosidad intelectual le llevó a interesarse por la parasicología o bien el misticismo y en sus obras vertía profundas críticas sobre los papeles, reglas y convenciones sociales del instante.

Murió a los sesenta y nueve años exactamente el mismo día que fue asesinado el Presidente John F. Kennedy, tras múltiples años de larga lucha contra un tumor en la lengua.

Os dejamos con ciertas de sus innumerables oraciones célebres:

“Las parodias y las caricaturizas son las críticas más penetrantes”.

“El carácter es la suma de las tendencias para actuar en determinada dirección”.

“La dicha no es jamás grandiosa”.

“Quizá la más grande lección de la historia es que absolutamente nadie aprendió las lecciones de la historia”.

“La gente siempre y en todo momento consigue lo que solicita. El único inconveniente es que ya antes de conseguirlo, jamás sabe lo que en verdad pidió”.

“La persona inteligente busca la experiencia que quiere realizar”.

“La indiferencia es una forma de vagancia, y la vagancia es uno de los síntomas del desamor. Absolutamente nadie es haragán con lo que ama”.

“La cara no es nunca opaca del todo; el ánima se muestra mediante sus muros”.

“La experiencia no es lo que te sucede, sino más bien lo que haces con lo que te sucede”.

“Todos los hombres son dioses para su cánido. De ahí que hay gente que ama más a sus perros que a los hombres”.

“Nunca es igual saber la verdad por uno mismo que tener que escucharla por otro”.

“El amor espanta el temor y, recíprocamente el temor espanta al amor. Y no solo al amor el temor expulsa; asimismo a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y solo queda la desesperación muda; y al final, el temor llega a expulsar del hombre la humanidad misma”.

“Cuanto más siniestros son los deSeos de un político, más pomposa, normalmente, se vuelve la nobleza de su lenguaje”.

“Saber es parcialmente simple. Apreciar y obrar conforme a lo que uno quisiese, es siempre y en toda circunstancia más duro”.

“Las palabras pueden ser como rayos X si se emplean apropiadamente: lo atraviesan todo”.

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