La mejor asesoría para recuperar la vivienda

Una vivienda es uno de los bienes más preciados, ya que en muchos casos, el propietario ha puesto en ella, todo el esfuerzo de gran parte de su vida. En este sentido, cuando se tiene algún inmueble en alquiler y el inquilino se niega a desalojarlo, éste incurre en el incumplimiento del contrato, lo que hace necesario buscar la mejor asesoría legal para resolver este tipo de casos.

¿Cuándo ocurre el desalojo?

A veces, ocurre que ni siquiera con la mediación directa con el inquilino se puede llegar a un consenso. Es por esta razón, que la mejor alternativa es hallar un buen abogado desahucio Madrid, especializado en los procesos jurídicos previos al desalojo. El desahucio no es otra cosa que un instrumento jurídico que permite obligar al arrendatario a desocupar el inmueble, por haber incumplido con alguna de las partes estipuladas en el contrato, todo esto a través de la mejor asesoría y de la mano de excelentes profesionales.

Tipos de desahucio

El más común y general ocurre cuando no se pagan al día las mensualidades del alquiler. Antes de la Ley de 29/1994, existía un plazo de hasta dos meses; ahora, con no realizar el pago mensual en el tiempo estipulado, ya es motivo para el desahucio. No se puede obviar que el impago de la factura de servicios como agua, gas, electricidad y otros, es también motivo para el desahucio.

Destacan otros motivos para que se pueda llevar a cabo el desahucio, como pueden ser:

  • Por precario: esto ocurre cuando un familiar o heredero ocupa la vivienda, pero no paga ninguna mensualidad. En esta ocasión, es valedero un desahucio.
  • Fin del contrato: el desalojo se puede realizar cuando, una vez finalizado el contrato, el inquilino hace caso omiso de él y no desocupa el inmueble.
  • Ausencia de contrato: otra forma para realizar el desalojo, es cuando ha finalizado el contrato que garantice que esa persona pueda seguir ocupando el espacio. Por ejemplo: el contrato tenía una duración de un año, pero el inquilino sigue viviendo en el inmueble tras dos meses y sin existir la renovación del contrato, ni la cancelación de las mensualidades.
  • Espacio empleado para fines fuera de lo establecido en el contrato: es válido proceder al desahucio cuando el inmueble es usado para un fin muy diferente al expresado en el contrato de arrendamiento, o cuando se subarrienda o cede el espacio sin notificación al dueño.
  • Infringir las normas de la comunidad: es ocasión de desahucio cuando el inquilino no cumple con las normas de salubridad de la comunidad. Asimismo, en caso de realizar fiestas y actividades que van en contra de los estatutos de los inquilinos de la zona o urbanismo.  

Asesoría legal para recuperar la vivienda: procedimiento

En caso de mil y una excusas para no hacer el pago de las mensualidades, o cuando no se respeta alguna pauta del contrato, lo mejor es buscar asesoría con profesionales en este tipo de modalidad jurídica. Es necesario asegurarse de que al abogado escogido, se le puedan realizar todas las consultas necesarias de forma ilimitada. De esta manera él procederá a:

  • Redactar la demanda.
  • Ejecutar la sentencia.
  • Obtener un procurador.
  • Reclamar los pagos del alquiler.

Con el fin de cumplir con total éxito, la recuperación de la vivienda, una de las preguntas más frecuentes, es referente a qué documentación es necesaria para realizar el desahucio, siendo ésta:

  • Escrituras del piso.
  • Contrato de alquiler.
  • Recibos vencidos (sin pagar).
  • Burofax.

Fases o etapas del desahucio

De forma breve, el desalojo contempla 4 etapas:

  1. Demanda de desahucio: aquí es preciso reunir toda la documentación (escrituras del piso y contrato son primordiales).
  2. Juicio oral: con previa asesoría con el abogado. El secretario judicial, a través de un decreto, le otorga 10 días para que desaloje el inmueble.
  3. Lanzamiento, o desalojo, y recuperación de la vivienda.
  4. Solicitud de pagos de alquiler atrasados: al cabo de los 4 o 5 meses del procedimiento de desahucio.

¿Hay alguna forma de impedir el desalojo?

Aunque los especialistas advierten que es muy poco frecuente, los inquilinos pueden evitarlo por medio de la enervación. Ésta consiste en evitar la demanda, al pagar la deuda más los costes.

Si esto llegase a ocurrir, lo que debe hacerse es tener el burofax con acuse de recibo y la certificación del texto donde se reclama o solicita el desalojo.

Por lo general, este procedimiento tiene una duración de cinco meses. En este sentido, no hay que perder tiempo para iniciar los trámites y la contratación de un buen equipo de abogados.

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