La dexametasona es prometedora contra la COVID-diecinueve, mas solo para pacientes muy específicos

Esta semana, la Universidad de Oxford (R. Unido) aseguró a través de una nota de prensa que la dexametasona reduce el peligro de muerte en pacientes de COVID-diecinueve con dificultades respiratorias. Si bien aún no se ha publicado estudio alguno, el anuncio despertó expectación por ser parte del ensayo RECOVERY, cuyo objetivo es valorar la eficiencia de diferentes medicamentos contra el coronavirus.

La dexametasona pertenece a la familia de los corticoides (o bien corticosteroides), que tienen propiedades antiinflamatorias, inmunosupresoras y antialérgicas. Estos medicamentos son esenciales en el manejo de nosologías como el asma, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), el distrés respiratorio agudo, las alergias broncopulmonares, nasales, cutáneas y oculares. Asimismo se utilizan para los choques anafilácticos, la artritis reumatoide, la esclerosis múltiple, el edema cerebral e inclusive reducir los efectos secundarios de la quimioterapia, entre otros muchos trastornos.

La historia de los corticoides se remonta por año mil ochocientos cuarenta y tres, cuando el médico inglés Thomas Addison describió por vez primera ciertos casos de insuficiencia suprarrenal en pacientes que presentaban “un estado general de lasitud y debilidad, desfallecimiento en la acción del corazón, irritabilidad en el estómago y un cambio especial en la piel”. Estos, inevitablemente, morían.

Más tarde, en mil novecientos treinta y cinco, Edward Calvin Kendall y sus cooperadores de la Insolente Mayo (EE. UU.) aislaron, desde glándulas suprarrenales de buey, 6 substancias ignotas. Una de ellas fue llamada como “compuesto E”: para no confundirla con la vitamina liposoluble de tipo E, cambiaron su nombre por “cortisona”. Este fue el primer corticoide de origen natural.

El descubrimiento les valió el Premio Nobel de Fisiología o bien Medicina en mil novecientos cincuenta. A lo largo de los años siguientes se consiguieron otros compuestos sintéticos, derivados de la cortisona, a través de cambios en su estructura química. De esta forma se mejoraron sus propiedades farmacocinéticas y, sobre todo, su potencia.

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