La ciencia descubre por qué razón las mujeres prefieren el calor al frío

Un fenómeno extendido

“Nuestro estudio ha probado que el fenómeno no es exclusivo de los humanos; entre muchas especies de aves y mamíferos, las hembras prefieren un entorno más caluroso que los machos y, en determinados instantes, estas preferencias provocan la segregación entre las 2 especies”, comenta Eran Levin, coautor del trabajo que publica la gaceta Global Ecology and Biography journal.

A juzgar por los descubrimientos, los especialistas afirman: “hemos planteado la hipótesis de que lo que tratamos es una diferencia entre los mecanismos de detección de calor de las hembras y los machos, que se desarrollaron durante la evolución”. Las especies tendrían mejores posibilidades de subsistir cuando los machos y las hembras se sostienen distanciados entre sí.

En el planeta animal, esta separación podría explicarse por el el deSeo de sostener a la descendencia distanciada de los machos beligerantes y reducir la competencia por el alimento. Y asimismo podría estar relacionado a nivel sociológico: las hembras tienden a tener considerablemente más contacto físico entre ellas, al paso que los machos sostienen más distancia y evitan el contacto con mutuamente.

Extrapolándolo a los humanos, el género sería, en consecuencia, un factor clave no solo para determinar el impacto de la temperatura en la comodidad, sino más bien asimismo en la productividad y el desempeño cognitivo, puesto que afectaría al sitio de trabajo, por servirnos de un ejemplo.

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