Historia y también jalones de los juegos para videoconsolas II (mil novecientos noventa y cinco

A lo largo de la década de los noventa, los ámbitos tecnológicos vivieron una insólita aceleración en sus procesos y desarrollo debido a los incesantes avances que se conseguían y a su veloz aplicación a todo género de productos. Esto logró, aparte de una infinidad de posibilidades, una mayor difusión de productos que apenas una década ya antes estaban limitados a ámbitos muy específicos de la sociedad. Lo mismo que pasó con los ordenadores pasó con los juegos, un ámbito que se revolucionaría a sí mismo y emplearía todas y cada una estas novedades para transformarse en el gigante del entretenimiento que es el día de hoy.

Uno de los primeros cambios de paradigma se generó con la popularización de las consolas personales, tanto portátiles como de sobremesa. Estas habían surgido en los ochenta (la NES aparece por vez primera en mil novecientos ochenta y tres) mas fue en la próxima década cuando comenzaron a transformarse en un factor común en muchas casas. Los avances aplicados a las nuevas generaciones dejaron a los desarrolladores crear títulos que no solo ampliaban horizontes desde determinado punto de vista de mecánicas y estilo, sino proponían historias con tramas más profundas y complejas que poquito a poco iban aprovechando elementos de la narrativa y del cine. Se pasó de ver a Mario correr de nivel en nivel buscando a su princesa a continuar la épica aventura y el desarrollo de Enlace como héroe en The Legend of Zelda: Ocarina of Time. Este título resulta en especial interesante por el hecho de que asentó el empleo del 3D en los juegos para videoconsolas y se transformó en un referente para los futuros títulos de planeta abierto.

Los juegos proseguían teniendo mucho de cuadro en blanco y esto hizo que los diferentes géneros se fuesen definiendo conforme títulos (el día de hoy icónicos) conquistaban al público y marcaban el camino a continuar. De los mundos 2D se pasó a un 3D poliédrico y después a uno poco a poco más fotorrealista hasta lograr las obras de arte de las últimas generaciones, que hacen dudar de qué ha sido creado por computador y qué ha sido capturado de manera directa del planeta real. Los escenarios fueron poco a poco más grandes y capaces de aguantar elementos y que les diesen vida y realismo y los juegos comenzaron a parecerse, poco a poco más, a una película o bien una novela. El propio gusto de los jugadores cambió y estos comenzaron a demandar juegos cuidados y completos en los que una buena historia y un desarrollo de los personajes apropiado son tan esenciales como una buena jugabilidad.

Y de este punto de inicio salen mil caminos, prácticamente todos explorados. Empresas como Nintendo optaron por centrarse en la “democratización” de los juegos y en fortalecer la experiencia en conjunto con consolas como la Wii. Los avances en tecnología y la mayor utilidad de los juegos para videoconsolas dejaron el surgimiento de estudios de desarrollo independientes que se han centrado en sacar títulos en los que primen las propuestas originales. Y en la primera década del dos mil títulos de la talla de Dark Souls probaron al planeta gamer que los juegos podían poner hasta al más especialista contra las cuerdas.

De este punto de ahora en adelante, resulta bastante difícil determinar cara dónde va a ir la industria del juego para videoconsolas. Es muy posible que los siguientes pasos nos lleven a una mejora en la interacción entre jugador y juego, que ahonde en las posibilidades y la libertad del primero, y es posible que a una instauración terminante de la realidad virtual como forma de hacer que el usuario se “introduzca” en la historia. En todo caso, la presencia de los juegos para videoconsolas en la cultura actual es indiscutible tanto por su difusión como por su peso y la sociedad le está concediendo poco a poco más peso y un reconocimiento comparable al de otros medios más asentados como puede ser el cine.

¿Cuál va a ser el próximo nivel? Solo el tiempo lo va a decir.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *