Historia de Wonder Woman, la heroína que merecemos

Wonder Woman bajo el CCA

El segundo factor que hizo perder relevancia a Wonder Woman fue un cambio en la propia sociedad estadunidense. El final de la Segunda Guerra Mundial y el principio de la Guerra Fría dio sitio a una ola de conservadurismo retrógrado y una suerte de sedación provocada por el establishment estadounidense de vida ideal basada en el consumismo. Con este cambio de paradigma, la idea de que una mujer no precisase a un hombre para superar sus inconvenientes comenzó a verse como algo extraño y que provocaba rechazo. A esto hay que agregar la costumbre que tenía Moulton, dado el citado pensamiento sobre los beneficios de la sumisión, de poner a Wonder Woman en situaciones en las que era encadenada o bien atada, siendo considerado por ciertos campos como una incitación a comportamientos “pervertidos” como el bondage.

La cosa se complicó aún más en mil novecientos cincuenta y cuatro cuando el doctor Fredric Wertham publicó La seducción de los inocentes, un libro en el que exponía una serie de argumentos seudocientíficos en los que culpaba a los cómics de fomentar comportamientos violentos, sádicos o bien tendencias homosexuales en los jóvenes. La influencia de este libro, que después se probaría totalmente inmotivado y falseado por su autor, y la presión ejercida por ciertos campos de la sociedad y el propio gobierno provocarían grandes pérdidas en el ámbito y harían que las editoriales aprobaran el Comics Code Authority (CCA), una suerte de organismo que autocensuraba sus contenidos. Esta medida puso fin a los cómics de monstruos, los noir o bien los del Salvaje Oeste y provocó que las historias de superhéroes como Batman se transformaran en una parodia absurda de lo que habían sido.

Wonder Woman fue uno de los personajes que salió mas parado. La que fuera una valiente y poderosa guerrera que igualaba en sus aventuras a un coloso como Superman reanudó de súbito el papel de dama en apuros que tantas mujeres ocupaban en los cómics. Se cambió su estética a fin de que apareciera maquillada, con grandes pestañitas y un peinado bonito, comenzó a preocuparse por temas que la sociedad asociaba con la femineidad como la moda, la decoración y las labores del hogar. Se le dio un trabajo como consejera sentimental en el que respondía a las cartas de amor de supuestos seguidores y comenzó a ser poco a poco más común el que Steve Trevor la rescatara a ella y no del revés.

A lo largo de estos años, Wonder Woman fue caricaturizada. Había perdido por completo la esencia y el carácter del personaje que la había transformado en una heroína de éxito y sus razonamientos cada vez se aproximaban más a los de una novela televisiva insípida que a los de una historia de superhéroes. Uno de los hechos que mejor prueban esta nueva situación a la que se sometió a la amazona es que, pese a haber aparecido en múltiples ocasiones al lado de Batman y Superman, Wonder Woman solo entró en la Sociedad de la Justicia (antecedente de la Liga de la Justicia) como secretaria y miembro honorífico.

Mas el hecho más sorprendente de esta obscura etapa llegó en 1968: Wonder Woman decide abandonar a sus poderes y su misión de batallar por el bien para vivir feliz con Steve Trevor, llegando aun a desamparar su icónico traje. Poco tras esta situación, Trevor muere en un accidente y Wonder Woman pasa a protagonizar una serie hortera y exageradamente de los 60 en la que era más una espía que lloraba por los rincones por su amor perdido que una guerrera mitológica. Naturalmente, resultó un descalabro en ventas.

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