¿Exactamente en qué pensamos cuando tenemos diez minutos libres?

La idea era “imitar las pequeñas pausas que hacemos durante el día, como cuando aguardamos en la cola de una cafetería, en el momento en que nos duchamos, cuando estamos en cama de noche, etcétera Son instantes en los que las demandas externas son mínimas y los pensamientos internos tienden a aparecer«, explica el primer autor del estudio, Quentin Raffaelli, estudiante de postgrado del Departamento de Sicología de la Universidad de Arizona.

Puesto que bien, lo que vieron fue que la mayor parte de los participantes se pasó los diez minutos pensando en el presente o bien en el futuro de una forma emotivamente neutra. Otros, no obstante, presentaron pensamientos más centrados anteriormente y negativos. Estos últimos consiguieron, además de esto, una puntuación más alta en un cuestionario de rumiación. «Los individuos rumiantes asimismo eran más propensos a meditar en sí», afirmó Raffaelli.

¿Qué es lo que desea decir ser una persona rumiante? Puesto que nada más y nada menos que ser alguien que no hace más que darle vueltas a algo que le preocupa. En todo instante y en cualquier sitio tiene en la cabeza esa cuestión que puede ser pasada o bien futura. Esta clase de pensamientos pueden terminar generando temor, tristeza, inquietud, culpa… y pueden predisponer a padecer ansiedad y depresión.

Volviendo al estudio, los estudiosos hicieron un seguimiento de determinados pensamientos a lo largo del tiempo, midiendo su duración y su enfoque, aproximadamente extenso. Los individuos rumiantes tenían pensamientos negativos que duraban más que los pensamientos positivos, y esos pensamientos negativos se volvían progresivamente más estrechos en el tema con el tiempo.

«Pudimos revisar de qué manera ciertas personas quedaban atrapadas en ciclos perseverativos de pensamiento», afirmó Jessica Andrews-Hanna, coautora del estudio. «Reclutamos a un conjunto azaroso de personas sin saber si estaban diagnosticadas con alguna condición clínica para este estudio, no obstante, es sorprendente que en solo diez minutos de tiempo de inactividad, podemos apresar procesos de pensamiento que charlan de muchas condiciones de salud mental diferentes”.

En contraposición con los rumiantes, hubo quien vio en estos diez minutos de desconexión un instante terapéutico. «Ciertos participantes pensaron en temas positivos o bien en metas que deseaban lograr», afirmó Andrews-Hanna. «Los pensamientos de otras personas fueron bastante creativos. Muchos participantes hallaron que el ejercicio ofrecía un reposo refrescante del atareado planeta que les rodeaba”. Para estas personas fue como una sesión de terapia consigo mismas. «Hay investigaciones sobre el poder de expresar nuestros pensamientos internos mediante un diario o bien de compartir los pensamientos con otras personas que creo que este estudio aprovecha de forma indirecta», afirmó Andrews-Hanna.

El estudio concluyó antes que explotase la pandemia de COVID-diecinueve mas los resultados cobran singular relevancia ahora. El motivo, conforme los estudiosos, es que bastantes personas han pasado más tiempo inactivas y en soledad a lo largo del tiempo de pandemia que en cualquier instante de su vida.

Los autores asimismo realizaron una versión de este estudio a lo largo de los embates de la pandemia y ahora están examinando los resultados. «El hecho de tener que estar sentados en casa a lo largo de tanto tiempo afectó al bienestar mental de las personas de forma trágica», afirmó Raffaelli. «Lo vimos con el incremento de la ansiedad y la depresión a lo largo de la pandemia y el aumento del abuso de substancias«.

Cuando no se está encerrado, los tiempos fallecidos pueden ser escasos. «Tomar descansos mentales semeja estar poco a poco más infravalorado en la atareada y distraída sociedad actual», asevera Andrews-Hanna. «Las sociedades occidentales semejan fortalecer un modo de vida en el que siempre y en toda circunstancia estamos en movimiento, llevándonos el trabajo a casa o bien distrayéndonos con el correo o bien las redes sociales».

Si bien el estudio no lo midió, los autores especulan que adiestrar a las personas desde la niñez a fin de que se sientan cómodas a lo largo de los tiempos fallecidos puede asistir a sostener el bienestar mental. «Al domesticar nuestro reflejo de sacar el teléfono toda vez que hay un instante de silencio, podemos aprovechar mejor las ventajas de las pausas en nuestra salud mental y inventiva», afirmó Raffaelli.

Fuente: Quentin Raffaelli, Caitlin Mills, Nadia-Anais de Stefano, Matthias R. Mehl, Kate Chambers, Surya A. Fitzgerald, Ramsey Wilcox, Kalina Christoff, Eric S. Andrews, Matthew D. Grilli, Mary-Frances O’Connor, Jessica R. Andrews-Hanna. The think aloud paradigm reveals differences in the content, dynamics and ideal scope of resting state thought in trait brooding. Scientific Reports, 2021; once (1) DOI: diez.1038/s41598-veintiuno-noventa y ocho mil ciento treinta y ocho-x

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