Esclerosis múltiple. ¿Exactamente en qué consiste? ¿A quién afecta?

En la esclerosis múltiple, el sistema inmune juega un papel central. “Es una enfermedad que destroza la estructura multilaminar que rodea a los nervios, que es la mielina”, resume Celia Oreja-Guevara, jefe de Sección de Medicina neurológica del Centro de salud Universitario Clínico San Carlos de la capital española y Presidente del Consejo Médico Consultor de AEDEM-COCEMFE. “Esta capa es la que deja que el nervio haga la conducción eléctrica; la que torna posible que, cuando el cerebro manda la orden a una mano de moverse, el dedo se mueva”. A lo largo del desarrollo de la enfermedad, el nervio comienza a marchar mal, “y entonces deja de hacerlo”, explica .

Las causas de la esclerosis son todavía ignotas; lo único que se sabe es que unas células del sistema inmune, los linfocitos periféricos, que circulan por la sangre, por alguna razón que los científicos ignoran —se piensa que un virus o bien una bacteria tienen algo que ver—, hacen que, mientras que circulan por la sangre, se activen contra la mielina. “Ahí pasan al cerebro, interactúan asimismo con los linfocitos B, y en ese punto se genera una catarata inflamatoria que destroza la mielina” , afirma la doctora Oreja-Guevara .

En lo que se refiere a los síntomas, el primero de todos es la aparición de visión turbia o bien doble, a lo que se le suma después la pérdida de la sensibilidad de alguna una parte del cuerpo, así sea en el brazo, la pierna, o bien la cara, a lo largo de más de 24 horas (jamás menos). Desde ahí, llega la complejidad de movimiento: “El paciente tiene inconvenientes para pasear, de equilibrio, meaderos, en la vejiga…”, apunta la doctora Oreja-Guevara .

Las causas no se conocen, mas ya se sabe que, sin ser precisamente hereditaria, hay ciertos genes que aumentan sutilmente el peligro de sufrirla. En lo que se refiere a los factores ambientales, resaltan los niveles bajos de vitamina liposoluble de tipo D y haber sufrido lamononucleosis o bien enfermedad del beso, ocasionada por el virus de Epstein-Barr. La doctora Oreja-Guevara asimismo pone de relieve el cambio de modo de vida de las mujeres en los últimos cincuenta años. “Han variado los factores hormonales —ahora toman la píldora—; ya antes trabajaban en el campo, con lo que tenían vitamina liposoluble D y se movían más”. La mujer actual lleva una dieta peor que otrora, anda menos y fuman más. El tabaquismo es un factor clave, debido al que ha aumentado la incidencia.

En lo que se refiere a los tratamientos, cambian en función de cada caso, mas se acostumbran a regentar corticoides para bajar la inflamación. En ciertos géneros de enfermedad (como la primaria progresiva) apenas hay un tratamiento libre. Acá, conforme la doctora Oreja-Guevara, se halla el enorme reto de la esclerosis: “Hay que localizar tratamientos que remielinicen, esto es, que vuelvan a regenerar la mielina que se ha perdido… O bien por lo menos que fabriquen más neuroprotectores, que no sintetizan mielina mas resguardan la destrucción del nervio”, concluye.

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