¿Es mejor tomar agua embotellada que del grifo?

Otras personas prefieren adquirir la garrafa de agua por el hecho de que la del grifo de forma directa les sabe mal, como a cal o bien a cloro. Esto puede ser de esta manera en tanto que estas substancias y otras se agregan al líquido elemento para asegurar que este sea seguro, que por tomarlo no pillaremos una gastroenteritis o bien algo mucho peor. En el sabor del agua asimismo influye el estado de las cañerías del edificio en el que vivamos, la zona y hasta el género de agua de cada urbe y de la comunidad. Y si bien el agua del grifo no sepa igual en Valencia que en Asturias es segura. Conforme el informe técnico del Ministerio de Sanidad, el noventa y nueve con cinco por ciento del agua red de España es capaz para el consumo. Solo existen casos apartados en los que se señala como “agua no potable”. Por consiguiente, el agua que nos llega a casa a través del grifo no tiene ni microorganismos ni substancias contaminantes.

¿Has escuchado eso de que el agua embotellada de mineralización enclenque es mejor, sobre todo para personas a las que tiendan a formársele cálculos nefríticos? A este respecto, Gemma del Caño, farmacéutica y especialista en seguridad alimenticia explica lo siguiente en su libro Ya no comemos como anteriormente, ¡Y menos mal! (Paidós): “Esto no deja de ser una estrategia de marketing que no tiene evidencia a nivel científico, puesto que la capacitación de cálculos nefríticos está determinada por muchos factores y no únicamente por tomar un tipo o bien otro de agua”. En el caso de tengas un bebé y te hayan recomendado agua embotellada, la cosa cambia. “Sus riñones son más inmaduros. Si bien pueden consumir agua de red, el agua de mineralización enclenque va a hacer que tengamos controlada la cantidad de minerales que se aportan en todos y cada papilla o bien biberón. No se aconsejan aguas con más de mil mg /l de resto seco ni con más de doscientos mg de sodio por litro. Si conocemos la composición del agua de red y es afín a estos datos, no hay inconveniente, mas si el agua es durísima, siempre y en toda circunstancia tenemos la opción de la embotellada”.

¿Qué se hace con el agua que pasa por una planta potabilizadora y termina saliendo del grifo?

A fin de que el agua que llega a nuestras casas sea potable, debe pasar por diferentes procesos entre aquéllos que se halla la adición de compuestos oxidantes para suprimir materia orgánica y metales pesados, otros para estabilizar el ph, floculantes para sedimentar… Después se decanta, con lo que el agua limpia queda arriba y los restos abajo. Ahora, se vuelve a filtrar, esta vez utilizando lignito activo para asegurar que no quedan substancias que hayan escapado a los otros procedimientos, como suprimir posibles restos de los compuestos que se le han añadido al agua. Más tarde, esta agua se desinficiona, para suprimir los microorganismos patógenos y eludir que podamos fallecer por habernos bebido un vaso de agua.

La desinfección se acostumbra a efectuar con cloro y sí, es un proceso potente. “La desinfección es un proceso violento, mas hemos de estar sosegados en tanto que la cantidad de desinfectante se regula en dependencia de la calidad del agua que ha llegado a la planta de tratamiento. Eso sí, siempre y cuando se garantice que no se superan los límites legales”, explica Del Caño. “En estas plantas, el agua pasa más controles aun que en las plantas envasadoras. Con lo que no, no hay peligros de intoxicación”.

Tomar agua del grifo es más económico que adquirirla en el súper (hasta trescientas veces más económico) y le vamos a estar echando una mano al medio ambiente reduciendo nuestro consumo de plástico. Si lo que nos disgusta es el sabor, está la opción de hacerse con una jarra filtrante. Eso sí, como aconseja Del Caño: “Cuidado con las jarras con filtros, a veces no los cambiamos con la frecuencia que deberíamos y son un acúmulo de bacterias importante”.

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