el origen de los juegos de rol

Realización:Pablo Cantudo y Jesús Nicolás / Edición: Ramiro Angulo

Un juego de rol es aquel en el que los participantes adoptan el papel de un personaje mas sin referirnos solamente al aspecto, las habilidades o bien el equipo sino más bien a la totalidad del personaje, con personalidad y brújula ética incluida. Es la maduración (o bien profesionalización, si se prefiere) de esos juegos de papás y mamás, piratas, caballeros y princesas o bien indios y vaqueros que prácticamente todos gozamos en la niñez mas trasladados a un nuevo nivel y aplicados a un cosmos con reglas y patrones. Es posible que exista alguna discrepancia mas van a ser muchos los que ubiquen el origen de estos juegos como los comprendemos hoy en día en mil novecientos setenta y cuatro, cuando Gary Gygax creó Dragones y Mazmorras.

Ernest Gary Gygax nació en la ciudad de Chicago el veintisiete de julio de mil novecientos treinta y ocho. Apasionado a los juegos de mesa y a las historias de fantasía y ciencia ficción desde muy pequeño, en mil novecientos setenta y uno publicó el juego Chainmail al lado de Jeff Perren, un wargame medieval que dio uno de los primeros manuales para este género de juegos con miniaturas. En mil novecientos setenta y tres creó la compañía Tactical Studies Rules al lado de su amigo de la niñez Donald Kaye y por año siguiente vivió el que sería un punto de cambio en su carrera: el lanzamiento al mercado de Dragones y Mazmorras, el primer juego de rol comercializado y el que definió este género a lo largo de años.

Desarrollado por David Anerson y el propio Gygax, el juego usaba recursos y elementos de Chainmail mas centrándose en los elementos del rol en menoscabo de los puramente estratégicos propios de los wargames. En Dragones y Mazmorras un jugador acepta el papel de directivo de la partida (Dungeon Master), responsable de guiar al resto de personajes mediante la aventura y proponerles los objetivos que cumplir y retos a los que hacer frente. El resto de jugadores encarnarán a diferentes personajes con razas, papeles, habilidades y propiedades diferentes que deberán conjuntar para poder acabar la partida victoriosos. Si bien el Dungeon Master es el que marca el ritmo de la partida, las acciones dependen de los resultados que se consiguen en las tiradas de dados (de entre cuatro y veinte caras) y que determinar, entre otras muchas cosas, la probabilidad de éxito o bien descalabro de las acciones.

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