Cómo hacer que una ducha pequeña sea más cómoda

Los baños actuales, en especial los de los pisos, son cada vez más pequeños, por lo que a veces dan sensación de claustrofobia, sobre todo cuando nos metemos en la ducha la cual en este tipo de aseos es pequeña.

Es imposible sacar metros de donde no los hay, pero sí que podemos usar una serie de trucos para hacer que la ducha sea más cómoda dando una mayor sensación de amplitud.

Usando una mampara de cristal

Si la ducha tiene cortinas o una mampara opaca la sensación de falta de espacio aún es mayor. Un buen truco, entra en conducha para ver más consejos sobre hacer una ducha pequeña más cómoda, es poner una mampara de cristal.

El cristal proporciona una sensación de continuidad con el resto del baño, por lo que la ducha se hace más grande a la vista y nos sentiremos mejor.

Hay que poner iluminación si la ducha está en una zona oscura

Los arquitectos aprovechan todos los huecos y han decidido que es una buena idea hacer baños sin ventanas o con una iluminación pésima.

No hay nada peor que ducharnos con poca luz, de forma que si nuestra ducha es oscura habrá que poner un punto de luz que incida de manera directa.

En el mercado hay bombillas destinadas a ambientes húmedos y una de esas es la que vamos a colocar en la ducha, mejor si es de la que se puede cambiar de color con un mando o con el smartphone, para ir variando los ambientes.

La ducha debe ser cómoda

La zona de la ducha va a ser muy visitada por toda la familia y además es una zona un tanto peligrosa.

Por eso, debemos hacer todas las reformas para hacerla cómoda, como colocar platos de ducha antideslizantes, hacerla accesible eliminando escalones, poniendo un suelo de goma si hay un familiar con problemas de movilidad o incluso eliminando el plato colocando un desagüe en el suelo para que la ducha y el baño sean lo mismo, dando la sensación de continuidad como ocurre con la mampara de cristal.

Hacer lo posible para que la ducha sea diáfana

En una ducha pequeña cada centímetro cuenta, así que podemos hacer lo posible para eliminar todo obstáculo que tengamos.

Por ejemplo, quitaremos esas estanterías colgadas en un lateral que no nos dejan movernos y las cambiaremos por hornacinas en la pared siempre que el grosor de esta nos lo permita.

Si tenemos un banco en la ducha, por pequeño que sea, lo eliminaremos y también podemos hacer una pequeña obra para empotrar el rociador y el tubo, por lo que no habrá nada colgando por la pared.

El color elegido importa mucho

Cuando tenemos una ducha pequeña el color con el que pintamos las paredes es una cuestión que va más allá de la estética.

El color es que va a dar luz y una mayor sensación de espacio. Por eso, nos decantaremos por colores neutros como el blanco, el gris, el azul claro, etc. La idea es que estos colores conjunten con el baño, aunque si no es así podemos pintar todo el baño de ese color.

Si tenemos todo el baño alicatado el cambio de color no es un problema, puesto que en el mercado hay pintura especial para azulejos.

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