¿Dónde registrar tu empresa cuando tienes un negocio digital?

En la actualidad, hay bastantes personas que emprenden en el planeta digital, con negocios pequeños que no precisan de oficina y tienen clientes del servicio de todo el planeta. En esta clase de situación, es lógico preguntarse si es lo más recomendable estar registrado como autónomo en España o bien buscar opciones alternativas en otros países para operar tu empresa legalmente. Hablaremos de esta temática a través del ejemplo de Estonia.

El caso de los nómadas digitales

Si eres un lector frecuente del weblog, sabes que me apasiona todo lo relacionado con el emprendimiento. Llevo unos años viviendo en Valencia, y como es una urbe cuyo costo de vida es bastante económico, con un enorme tiempo y la playa al lado, es un destino apreciadísimo por los llamados nómadas digitales. Me refiero a esas personas que tienen un negocio o bien un trabajo digital, y por lo tanto pueden vivir donde les da la real gana. Igual están un año por acá, entonces verán de qué manera se vive en Tailandia, y más adelante prueban otro país, o bien otra zona en España.

Entre esas personas he visto muchos casos diferentes, con gente registrada como autónoma en España, otros registrados en sistemas equivalentes en sus países de origen (por norma general en Europa), otros cuya forma jurídica es una sociedad de otro país… hay de todo. Y eso, como es lógico, te hace meditar sobre la mejor forma de registrar tu negocio, alén de lo que conocemos sobre las formas jurídicas más frecuentes en España.

La oficina de un nómada digital

La historia de Pau, un emprendedor de España

Y entonces conocí la historia de Pau, un nómada digital de España que ha tenido experiencias ya en numerosos países diferentes, y conoce realmente bien la problemática de la manera jurídica. Al final, descubrió la posibilidad de registrar una compañía en Estonia, con la posibilidad de abonar un 0 por ciento de impuestos mientras que las ventajas se queden en la compañía. A fin de que veas que no fue muy complicado, estos son los pasos que tomó este emprendedor para montar su sociedad:

Se sacó la y también-Residency, una vivienda virtual que Estonia da a aquellas personas que desean crear una compañía. No hace falta ser residente en el país, obviamente.
Abrió la compañía, un proceso en línea bastante fácil. Para esto se asistió de los servicios de unos gestores españoles especializados que se lo pusieron todo muy simple.
Abrió una cuenta corriente, para poder administrar los ingresos y gastos de su negocio. Como es natural escogió un banco en línea.

Al final, teniendo presente ciertos gastos de administración, como los de la gestoría o bien las comisiones que cobra el banco, le sale meridianamente a cuenta, por el hecho de que no debe abonar los trescientos euros de cotización al RETA. Y, conforme comenta Pau, en contraste a España, es considerablemente más simple poder deducirse ciertos gastos con la sociedad estonia que bajo el régimen de autónomos. Él habla bastante del temor que existe en España de hacer algo mal, por puro desconocimiento. Por servirnos de un ejemplo, meditar que un gasto de tu negocio es deducible, y después tener un control de Hacienda años después y tener que abonar una copiosa multa por el fallo.

Lo cierto es que cuando equiparas esta experiencia con alguna que he tenido yo en España, como aquella vez que conté en el weblog mi aventura para abonar el ITP, semeja que Estonia lo pone considerablemente más simple. Es un país que ha apostado desde hace unos años por la administración digital, y según parece se aprecia.

No solo para nómadas

Que quede clara una cosa, por el momento hablaba de personas que viven en diferentes países, y en consecuencia teóricamente lo tienen más simple para proponerse donde registrar el negocio. No obstante, la opción de tener una sociedad en Estonia asimismo podría marchar legalmente para emprendedores que radican en España. Una cosa es donde está la compañía, y otra donde vive una persona. Mas todo depende de cada caso, y por este motivo es mejor tener un buen asesoramiento, como el que Pau citaba en el artículo que link previamente.

Por facilitar, puedes tener la compañía registrada en Estonia, y después hacer que esa empresa te pague dividendos. Si radicas en España, deberás declarar esos dividendos como unos ingresos, y abonar el IRPF pertinente. Pues en materia de impuestos, la regla acostumbra a ser la siguiente: si has residido más de seis meses en un país a lo largo de un año (creo que específicamente son ciento ochenta y tres días), te toca abonar los impuestos sobre la renta de ese país. Digo que es la regla general, por el hecho de que E.U. por poner un ejemplo fuerza a sus ciudadanos a abonar sus ingresos allá, si bien vivan fuera.

La bandera de Estonia es esta, a propósito

Eso sí, para poder crear una sociedad en otro país legalmente, debes cumplir con unos criterios. Si tienes una peluquería en el distrito no la puedes registrar en Estonia, siento decepcionarte. Si tienes un negocio digital, es una alternativa que deberías valorar. En el caso de Pau, el emprendedor que te comentaba ya antes, se cumplían múltiples premisas que le hacían un buen aspirante para esta clase de soluciones:

El dinero que gana procede de un negocio digital que le produce ingresos pasivos. Esto quiere decir que no precisa un sitio físico para desarrollarlo.
La mayor parte de los clientes del servicio a los que emite factura no son españoles.
No vive en España y por consiguiente no le importa no poder recobrar el Impuesto sobre el Valor Añadido.

Si te resulta interesante la opción de crear tu empresa en Estonia, te recomiendo leer más en detalle el artículo que enlacé ya antes. La verdad es que uno de los objetivos de la UE es que los ciudadanos puedan crear empresas en cualquier país sin radicar allá, mas por el momento solo son recomendaciones a los estados miembros, y los países se lo han tomado aproximadamente de verdad. En el caso de Estonia, es obvio que han apostado fuerte por la administración digital, y la verdad es que probablemente es una estrategia ventajosa para el país, con muchas creaciones de empresas provenientes de emprendedores de toda Europa y todo el planeta.

Lo ves, para registrar tu negocio digital hay opciones alén de autónomo. ¡Estúdialas!

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