Diferencias entre fecundación in vitro e Inseminación artificial

La variedad de técnicas existentes en reproducción asistida en ocasiones puede causar confusión, es por este motivo que siempre es importante estar bien asesorado. Lo mejor es siempre acudir a una clínica como Barcelona IVF, especialistas en reproducción asistida en Barcelona, para que te puedan informar sobre las diferentes entre los diferentes tratamientos y te puedan recomendar cual es el más indicado para cada caso en particular con una atención personalizada.

De todas formas, si te estás preguntando entre inseminación artificial o fecundación in vitro qué tratamiento elegir, a continuación, te indicamos sus principales características para que los sepas diferenciar:

Los procesos de ambos tratamientos son distintos: en la inseminación artificial se deposita una muestra de semen en el interior del útero en el momento en que la mujer está ovulando. La muestra de semen, sea de la pareja o del donante, se prepara en el laboratorio para seleccionar los mejores espermatozoides.  En cambio, la fecundación in vitro es un tratamiento mediante el cual el óvulo es fecundado por el espermatozoide en el laboratorio. 

Por tanto, en la primera técnica, la fecundación se realiza en el interior de la mujer. En la segunda, como su nombre indica, la fecundación es in vitro, es decir, fuera del cuerpo de la mujer.

Existen ciertas diferencias respecto a la sencillez de cada técnica. La fecundación in vitro es más compleja, ya que requiere la obtención de óvulos y la fecundación en el laboratorio para transferir los embriones resultantes al útero. En la inseminación artificial, en cambio, no se extraen los óvulos.

La tasa de éxito de una inseminación artificial depende de la edad de la mujer y suele ser similar a la de una pareja no estéril en un ciclo natural, es decir, alrededor del 20-25 % dependiendo de la procedencia del semen.

En una fecundación in vitro, la tasa también depende principalmente de la edad de la paciente, pero se estima que puede llegar al 82,3 % en mujeres de menos de 35 años. En mujeres hasta los 42 años, aunque la tasa de éxito disminuye, está alrededor del 60%.

Respecto al número de intentos, la inseminación artificial puede repetirse en cada ciclo sin tener que hacer ningún mes de descanso para mejorar las tasas de éxito. 

En el caso de la fecundación in vitro, se recomienda esperar a que los ovarios vuelvan a su estado normal antes de volverlos a estimular, es decir, esperar un par de ciclos antes de volver a realizarla. En general no hay ningún límite en el número de fecundaciones in vitro, aunque es poco frecuente hacer más de 3. Es aconsejable reevaluar el caso al final del ciclo para establecer más pruebas en caso de que sea necesario.

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