Descubren un gen ‘oculto’ en el SARS-CoV-dos

¿Es un fenómeno extraño?

En modo alguno. Los virus son bastante propensos a cobijar genes sobrepuestos, con lo que no es precisamente un descubrimiento que desconcierte a los científicos. Lo que sí queda por ver es si ORF3d verdaderamente representa un engaño genómico, mas es obvio que es algo bastante difícil de ver. Es complicado identificar genes sobrepuestos en las secuencias genéticas por el hecho de que los sistemas de escaneo genómico de forma frecuente pueden pasarlos por alto cuando se ejecutan mediante cadenas de código genético puesto que están programados para advertir genes individuales, no sobrepuestos.

En el virus que nos ocupa, el SARS-CoV-dos, esto podría formar un punto ciego grave. Los científicos llevan meses inmersos en una carrera contra la pandemia para entenderlo lo máximo posible en interés de frenar este coronavirus que tiene al planeta en desequilibrio desde principios del año vigente, y si bien se han esclarecido ciertos aspectos de su estructura genética (incluyendo el hecho de que no se ‘hizo en un laboratorio’), aún queda mucho por esclarecer.

¿Qué hace la proteína producida por ORF3d?

Se ignora, mas los estudiosos han descubierto que el nuevo gen sobrepuesto en el SARS-CoV-dos tiene el potencial de codificar una proteína que es más larga de lo aguardado (gen que asimismo está presente en un coronavirus de pangolín anteriormente descubierto en Guangxi, China, lo que sugiere que puede contener pistas sobre la evolución de nuestra pandemia actual).

De forma independiente, este gen provoca una fuerte contestación de anticuerpos en pacientes con COVID-diecinueve, lo que señala que la proteína del nuevo gen se genera a lo largo de la infección en humanos.

«Aún no sabemos cuál es su función o bien si tiene algún significado clínico», aclara Nelson. “Sin embargo, aceptamos que, en contraste con la contestación de anticuerpos, es parcialmente poco probable que este gen sea detectado por una contestación de células T. Y tal vez eso tenga algo que ver con de qué forma brotó el gen».

«En concepto de tamaño del genoma, el SARS-CoV-dos y sus familiares se hallan entre los virus de ARN más largos que existen. Por consiguiente, son quizá más propensos a los ‘trucos genómicos’ que otros virus de ARN», concluye el especialista. Recordemos que los virus de ARN (como el SARS-CoV-dos) tienen una alta tasa de mutación.

Todos estos descubrimientos son críticos en la carrera por desarrollar una vacuna y un tratamiento para la COVID-diecinueve. Aguardemos distinguir pronto qué papel podría haber jugado este gen sobrepuesto en la aparición del virus pandémico.

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