¿De veras es tan dañino el aceite de palma?

Mala reputación

Sin quitarle mérito a esas vitaminas, ahora las miradas de falta de confianza se dirigen cara uno de sus primordiales componentes, el ácido palmítico. Es un ácido graso mucho menos sobresaturado que la mantequilla y que no contiene las peligrosas y prohibidas «grasas trans», es cierto. Mas no de ahí que se puede estimar saludable.

Conforme los especialistas, el aceite de oliva prosigue siendo una opción alternativa considerablemente más aconsejable para cuidarse. Al paso que el aceite de palma puede provocar un incremento del colesterol LDL –el malo– y poner bajo riesgo la salud cardiovascular, el jugo de la aceituna tiene efectos cardioprotectores probados. Eso sí, los costos de generarlo son mucho más elevados, lo que explica por qué razón muchos fabricantes han decidido prescindir de sus servicios.

¿Hace más violento al cáncer?

Por si no fuera suficiente, el año pasado, Salvador Aznar y sus colegas del Instituto de Investigación Biomédica de Barna encontraron un vínculo entre una dieta rica en ácido palmítico y la agresividad del cáncer. Identificaron una proteína llamada CD36 capaz de empezar y fomentar la metástasis, y cuya actividad se potencia con la ingesta frecuente de grasas sobresaturadas. Las pruebas con ratones con cáncer probaron que este ingrediente provocaba que la frecuencia de las metástasis pasara de un cincuenta por ciento al cien por ciento .

Los ecologistas le han declarado la guerra

A todas y cada una estas novedades sobre lo perjudicial del aceite de palma para la salud se une el daño que su producción genera en el medioambiente. Su cultivo masivo está ocasionando deforestación, pérdida de hábitats y unas elevadas emisiones contaminantes.

La UE aun se ha planteado dejar de utilizar por completo el aceite de palma como biocombustible de acá a dos mil veinte, tras saber que las importaciones de este producto en nuestro continente se vinculan a la destrucción de un millón de hectáreas de selva, una cantidad que prosigue medrando.

«Prácticamente todo el aceite de palma se cultiva en lugares que ya antes eran bosques tropicales», aseveraba una investigación publicado hace poco en la gaceta PLOS One. Las mayores víctimas de esta debacle son el orangután de Borneo, el tigre de Sumatra y las aves del Amazonas, mas muchas otras especies asimismo peligran conforme las rentables plantaciones de este árbol se extienden de forma inexorable.

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