¿De qué forma hacer a fin de que no te birlen tu idea de negocio?

¿Piensas que tienes la idea del siglo? ¿Te asusta compartirla con el resto pues consideras que te la pueden copiar? ¿Buscas alguna forma de resguardar tu idea a fin de que no te la birlen? Has llegado al artículo conveniente. Vamos a meditar juntos sobre el temor a que copien tu negocio y los pasos que deberías continuar.

Un temor muy extendido

Como asesor para emprendedores, trabajo diariamente con personas que tienen una idea de negocio, que están muy ilusionadas con el proyecto, y que muchas veces tienen ciertos reparos en compartir información conmigo. Sucede particularmente tratándose de una idea de negocio original y también renovadora. Creo que ocurre lo siguiente:

El emprendedor tiene una “revelación” sobre una posible idea de negocio.
Tras unas primeras averiguaciones, se persuade de que su idea tiene potencial.
Se ilusiona con la idea, y decide ponerla en marcha, pensando que será muy rentable.
Ya persuadido de que tiene una gran idea en manos, le entra el temor de que alguien la descubra y se le adelante, quitándole las ventajas aguardados.

¿Te suena de algo? Si lees este artículo, es realmente posible que hayas pasado por un proceso muy afín al que describo.

Este temor lo he visto en muchas ocasiones en compañeros emprendedores, o bien en clientes del servicio míos. Y les suelo sosegar explicándoles lo mismo que voy a hacer ahora en el artículo. No obstante, el temor es una emoción, y por más que apele a la razón, en ciertos casos ciertas personas lo prosiguen arrastrando pese a mis razonamientos.

¿Se puede eludir que te hurten la idea?
En contraste a un producto o bien un programa informático, una idea de negocio no se puede patentar. Algo, que, por otra parte, tiene bastante sentido. Una idea es un término muy general. No puedes limitar los derechos de “vender cosas por Internet” o bien “montar un local de comida rápida” a la primera persona a quien se le haya ocurrido. Conque, olvídate de patentes, a menos que hayas desarrollado algo muy concreto que se pueda resguardar legalmente.
Con los profesionales con quien trabajes, deseo decir, aconsejes como , puedes firmar pactos de confidencialidad. La verdad es que suelo hacerlo con mis clientes del servicio, mas al tiempo les digo la realidad: no tengo ninguna pretensión de montar por mi cuenta ninguno de los negocios que me presentan pues no me resulta interesante. Mi objetivo es asistirles a poner todas y cada una de las opciones de su lado a fin de que funcione, no copiarlos.
Y cuando hayas empezado tu proyecto, cuando esté en el mercado, no puedes eludir que otros emprendedores se inspiren de tu idea y lancen proyectos contendientes. Mas, curiosamente, eso último no acostumbra a preocupar mucho a los promotores. De alguna forma, consideran que si son los primeros a desarrollar la idea, van a tener el beneficio suficiente para triunfar ya antes de la competencia.
¿Qué les digo a mis clientes del servicio y a cualquier emprendedor que muestra este temor?

Suelo comenzar explicando que una idea no vale nada. Sí, lo has leído bien. Esa idea tan chula a la que le tienes tanto cariño, esa idea que consideras que puede hacerte millonario, no vale nada. No afirmo que no sea buena, no afirmo que pueda tener potencial. Mas por sí misma no vale nada. Por el hecho de que lo que verdaderamente importa es la implementación, y esa última depende absolutamente del equipo promotor.

¿Prosigues por acá? Bien, sigamos. Otra cosa fundamental que debes saber es que ser el primero en lanzar un nuevo término de negocio es una ventaja muy relativa. Es verdad que en ciertos casos las compañías vanguardistas han tenido mucho éxito, mas me atrevería a aseverar que es más frecuente que triunfen empresas que han llegado después, con una versión mejorada de exactamente la misma idea. Airbnb no fue la primera plataforma que planteó alquiler de habitaciones entre particulares, mas fue la que logró desarrollar el mercado. De las que procuraron hacer lo mismo ya antes, no se sabe prácticamente nada por el hecho de que no tuvieron éxito, mas no quiere decir que no lo hayan intentado.

¿Entonces? ¿Qué puedes hacer?
Un ejercicio de honradez y humildad

Comienza por hacerte las preguntas adecuadas. No prosigas ofuscado con la idea, más bien pregúntate si eres la persona más conveniente para realizarla. Y debes ser realmente sincero contigo, reconozco que no es sencillo. Tal vez sea más fácil examinarlo si comienzas por imaginar como sería el perfil ideal para realizar la idea de negocio.

Permíteme poner un caso. Imagina que tu idea consiste en crear una plataforma on-line con un servicio equis destinado a los particulares. Tras examinar la idea te das cuenta que lo más estratégico va a ser el diseño funcional del portal y el SEO del mismo. De allá que una persona especialista en desarrollo web y en Seo seguramente sería la más conveniente para llevar el proyecto. No solo ahorraría mucho dinero al evitarse contratar a profesionales externos, sino tendría más flexibilidad y tomaría mejores resoluciones al comprender tanto el propósito de la plataforma como los aspectos teóricos.

No afirmo que debas tener el perfil idóneo para emprender tu idea, mas sí que debes ser siendo consciente de que cuanto más distanciado sea tu perfil de los requisitos del negocio, menos probable es que tengas éxito.

La realidad sobre peligro y también innovación

Otro aspecto esencial  es que admitas una enorme verdad. Los negocios más renovadores y originales son los que tienen un mayor porcentaje de descalabro. Tu idea puede ser excelente, mas por un motivo o bien otro, la gente no desea adquirirla. Por el hecho de que no es sencillo persuadir al cliente del servicio de que cambie sus costumbres. Si montas un enésimo bar o bien restorán, quizá no sea muy original, mas con tomar ciertas buenas resoluciones y hacerlo bien prácticamente te aseguras el éxito. Si lo que planteas es rompedor, es otra cosa.

Además de esto, debes comprender que si semeja que absolutamente nadie ha pensado ya antes que tú en esa idea de negocio puede ser por el hecho de que no hay mercado. Quizá otros lo hayan intentado sin éxito, y no sabes de ellos exactamente por el hecho de que no han tenido éxito.

Enfocado al éxito

Ahora seamos un tanto más optimistas. Pensemos en la posibilidad de que tu proyecto triunfe. El éxito es lo que atrae a las copias. Dicho de otro modo, si en algún instante comienzan a “robarte la idea” es buena señal, quiere decir que hay negocio. De ahí que debes centrarte en tu proyecto, hacerlo lo mejor que puedas, y olvidarte de aquel temor. Si lanzas tu negocio y marcha, entonces deberás continuar creando para continuar logrando éxitos. Y deberás batallar con otras empresas, por el hecho de que competir y emprender siempre y en toda circunstancia van de la mano.

No tengas temor a compartir tu idea. Cuanto más información tengas de otras personas, mejor para tu idea. Puedes utilizar esa información para fortalecer tu proyecto. Mientras que tu idea no se haya transformado en ingresos de efectivo, despreocúpate por los ladrones de ideas. Ellos no copian conceptos que no han probado nada. Ya, una vez que tengas éxito, como es natural deberás tener una prudencia razonable con respecto a ciertos aspectos claves de tu negocio, mas es ya otra historia.

Olvídate de paranoias. Es posible que tengas una idea buenísima, mas la verdad es que es tan bastante difícil conseguir triunfar con una idea muy renovadora que absolutamente nadie te va a copiar, y si lo hacen, reza a fin de que tengan éxito pues entonces asimismo lo vas a poder lograr. El reto no es tener que competir, sino más bien lograr vender a un número suficiente de clientes del servicio a fin de que tu negocio sea rentable. No te confundas de riña. Hazlo lo mejor que puedas.

¿Tú asimismo has tenido esa paranoia? ¿Me haces el favor de compartir tu experiencia con los lectores del weblog?

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