¿De dónde brota el mito de que las cigüeñas traen bebés?

Lo llamativo es que Chadd descubrió que el mito original no describía precisamente a una cigüeña sino más bien a una grulla. Y es que, efectivamente, las cigüeñas, las grullas y las garzas acostumbran a ser confundidas.

En la mitología egipcia, las cigüeñas están asociadas con el nacimiento del planeta. Mas históricamente, esa criatura legendaria era realmente una garza.

Otro de los vínculos podría deberse asimismo a la confusión de esta especie. De esta forma, la conexión de la cigüeña con los bebés, singularmente el cuidado materno de los pequeños, es el resultado de la combinación de la cigüeña con el pelicano, puesto que la literatura medieval europea asocia el imponente pelicano blanco con el catolicismo, el renacimiento y la crianza de los jóvenes. En algún punto las cigüeñas se transformaron en un substitutas de esta ave.

Con independencia de los orígenes del mito, los historiadores tienden a estar conforme en que la idea de la cigüeña que traía el bebé estaba más de manera firme establecida en el norte de Europa, particularmente en Alemania y Noruega. A lo largo de la era pagana, que se remonta cuando menos a la temporada medieval hace más de seiscientos años, era común que las parejas se casasen a lo largo del solsticio estival anual, por el hecho de que el verano estaba asociado con la fecundidad. Al tiempo, las cigüeñas empezaban su migración anual, volando desde Europa a África. Las aves retornarían la primavera siguiente, precisamente 9 meses después.

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