Datos curiosos sobre Pac-Man

Pac-Man es, probablemente, el juego para videoconsolas más icónico de la historia. Fue desarrollado en el país vanguardista de esta industria por antonomasia, el país nipón, en mil novecientos ochenta. Un dato que sobrevuela en la comunidad fan de este arcade es que a su autor, Toru Iwatani, se le ocurrió la idea del protagonista mientras que se comía una pizza, por la semejanza de esta a una cara con la boca abierta al partir uno de los pedazos.

Desde su lanzamiento, Pac-Man hizo las exquisiteces de mayores y pequeños. El secreto de este juego es su fácil funcionamiento (por lo menos, para los que estamos habituados a las complejas obras de arte que la industria nos ofrece el día de hoy); mas, al tiempo, este ingenio del entretenimiento estaba lleno de riqueza.

El jugador debe lograr todos y cada uno de los Pac-Dots (los puntos que se marcha comiendo el personaje) conforme avanza por un laberinto, con la complejidad de tener que sortear a los molestos espectros, cada uno de ellos de ellos, programado para complicarte la vida de distintas formas.

¿Sabías que es imposible ganar al Pac-Man? Si tienes la paciencia y la habilidad precisas, vas a poder llenar doscientos cincuenta y cinco niveles sin problema; mas, al llegar al nivel doscientos cincuenta y seis, se genera lo que sus jugadores llaman ‘la pantalla dividida’; ahora, se genera un fallo en la programación que divide la pantalla en 2, y la llena de elementos, lo que vuelve imposible llenar ese nivel.

A pesar de que absolutamente nadie puede pasar de la pantalla dividida, Pac-Man estaba concebido para ser un juego indefinido, sin final. Si bien no puedas ganar, puedes lograr el llamado ‘juego perfecto’, y lo vas a hacer si consigues llegar al nivel doscientos cincuenta y cinco con todas y cada una de las vidas íntegras, y con la puntuación máxima posible. En mil novecientos noventa y nueve, el ciudadano Billy Mitchell, de Florida, batió un récord siendo el primero en conseguir el juego perfecto; al tiempo, ofreció una recompensa de diez mil dólares americanos a aquella persona que consiguiese superar el nivel de pantalla dividida. Evidentemente, absolutamente nadie demandó jamás aquella recompensa.

Pac-Man no es solo historia de los juegos para videoconsolas, sino más bien asimismo un icono cultural. Su éxito es tal que jamás ha cesado el desarrollo de productos de su rico cosmos. Existen setenta y ocho versiones del juego, el último de ellos fechado en dos mil dieciocho. Además de esto, Pac-Man cuenta con su cosmos, que poseen aun a los miembros de su familia; todo , plasmado en los diferentes juegos, películas y series que se han producido hasta el instante sobre el cosmos Pac-Man.

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