Crean un corazón impreso en 3D con tejido humano

Por otra parte, las células extraídas de los pacientes se reprogramaron para transformarse en células madre pluripotentes. Tras entremezclarse con el hidrogel, se distinguieron en células cardiacas y endoteliales, compatibles con el sistema inmunitario de cada paciente y con vasos sanguíneos. El empleo de ‘materia prima’ concreta de cada individuo es, conforme los autores del trabajo, esencial finalmente el proceso de manera exitosa. “La biocompatibilidad de los materiales diseñados es vital para suprimir el peligro de rechazo de implantes, algo que pone en riesgo el éxito de los tratamientos«, explica Dvir. «Idealmente, el biomaterial debe tener exactamente las mismas propiedades bioquímicas, mecánicas y topográficas de los tejidos del propio paciente”.

Un largo camino por recorrer

Si bien los avances en medicina regenerativa son prometedores, todavía no es el instante de echar las campanas al vuelo. En un caso así, aún queda pendiente ‘enseñar’ al corazón a marchar como un órgano, en tanto que sus células laten, mas no laten. “Pueden contraerse, mas no tienen capacidad de bombeo, precisamos que trabajen juntas”. Otro de los desafíos es lograr un corazón de tamaño afín al humano (el elaborado por los científicos israelíes tienen las dimensiones del de un conejo) y comenzar a probar los órganos en modelos animales.

Incluso de este modo, hay motivos para la esperanza.  «Quizás, en diez años, va a haber impresoras de órganos en los mejores centros de salud del planeta, y estos procedimientos se efectuarán de forma rutinaria», concluye el estudioso.

Referencia: Noor et al. dos mil diecinueve. 3D Printing of Personalized Thick and Perfusable Cardiac Patches and Hearts. Advanced Science DOI: 10.1002/advs.201900344

Foto: Advanced Science. © dos mil diecinueve The Authors.

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