Combatir contra la malaria en tiempos de coronavirus

La ciencia tiene sus tiempos

En las últimas semanas vivimos una lluvia incesante de informaciones relativas a la nueva enfermedad con datos que, la mayor parte de las veces, no han sido contrastados con el debido rigor científico. “Vivimos un tiempo de desinformación total. Por la emergencia de la situación, se da información que no es completamente veraz ni leal a la realidad. La sociedad precisa contestaciones, mas los científicos no debemos precipitarnos. Se dan a conocer patentizas que no son semejantes y que no han pasado por todos y cada uno de los filtros que la ciencia tiene para cerciorarse de que los resultados son veraces y fiables”, medita la estudiosa. “Estamos en unos tiempos rarísimos, en los que se ponen en duda muchas cosas, se discute todo y sale a la luz rapidísimo sin que tengamos tiempo de asimilarlo y valorarlo desde el punto de vista crítico y con una opinión formada. Eso es muy peligroso”.

La ciencia importa

Una de las cosas que semeja haber quedado clara en esta crisis es que la relevancia de tener un sistema científico fuerte. “Igual que los sanitarios, de pronto los científicos estamos en boca de todos, somos los héroes y heroínas de quienes depende la salvación del planeta. Eso es peligroso, por el hecho de que hacemos nuestro trabajo, que es investigar y avanzar en el conocimiento. Esa labor precisa tiempo y financiación, suficientes personas que trabajen en ello, como infraestructuras y políticas de ciencia estables”.

“En España no tenemos un sistema de salud ni científico sano, bien financiado, con un número de personas conveniente. Estamos en unas condiciones muy precarizadas, y de ahí que cuando hay una epidemia o bien una urgencia como la presente no se pueden dar las contestaciones de la manera que sería deseable. Hacemos lo que podemos, mas las deficiencias están ahí, y de cara a las próximas urgencias y desafíos precisamos que ese sistema científico sea saludable y esté bien dotado de personal y recursos. Y que la sociedad crea en ello y vea la necesidad de tenerlo y cuidarlo. Espero que esa percepción de la necesidad de la ciencia que tenemos en estos instantes quede ahí y cale de forma duradera”.

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