Cada vez más personas se identifican con la nueva literatura romántica-erótica

Los libros dejan siempre buenos momentos de ocio y relajación, pero también importantes enseñanzas con relatos que pueden muy bien ser comparados con hechos de la vida real. Las historias románticas-eróticas son buen ejemplo de lo que un buen libro puede hacer por las personas, al presentar situaciones que podrían ser reales y que pueden ayudar a muchas personas, a superarlas en sus vidas.

Cuando una persona se identifica con una historia ficticia es porque puede estar viviéndola en carne propia y sintiendo lo mismo que los personajes viven en el relato. Eso es importante para las personas, que pueden aprender de esas narraciones, soluciones para aplicarlas y superar los propios problemas que afrontan en la vida real.

La literatura romántica-erótica está innovando en ese sentido con historias que empoderan a la exitosa mujer actual y muestran el lado fuerte que todas tienen para afrontar sus problemas y salir victoriosas de ellos. Es una buena fuente de inspiración para la mujer aguerrida, exitosa y empoderada actual, que lucha por sus sueños y no se deja avasallar por nada ni por nadie.

Estas historias están posicionándose bien entre el gusto popular femenino, hasta el punto que lideran los ranking de ventas en el mercado de la literatura, con una amplia cantidad de obras de noveles escritoras -entre las que destacamos a Dulce N. González con su trilogía «Tras la sotana»- y escritores que han tomado este género, no sólo para transmitir emocionantes relatos, sino también para convertirlos en  herramientas de autoayuda personal.

¿Romántica o erótica?

Los géneros romántico y erótico, tienen ciertas características que los diferencian, sin embargo, coinciden en varios aspectos comunes. Una tendencia actual es fundirlos en apasionantes historias de amor que combinan los hermosos sentimientos de las personas con la atracción y el juego sexual, algo muy normal en la vida real.

Los libros románticos se caracterizan por estar dirigidos fundamentalmente a un público juvenil o adulto, pero sin abordar el tema sexual explícitamente. Tocan el tema del amor con mucha profundidad y se toma como base en toda la historia, con sus altibajos y problemas que los personajes afrontan.

En cambio, las historias eróticas se escriben para un público adulto, en las que el centro de toda la narrativa son las sensaciones de los personajes en torno al sexo. Tratan de la atracción física y de todas las emociones carnales que se experimentan en sus relatos, en cómo se rompen los tabúes para liberarse sexualmente, sin necesidad de que esté presente el aspecto del amor.

Cuando en una historia, tanto el romance como el sexo tienen la misma importancia, entonces se está frente a una novela romántica-erótica, que es el género que está marcando tendencia en los últimos tiempos, y que está captando tanto interés, principalmente entre el público femenino.

Las grandes autoras y autores manejan con extremo el ingenio y la sensualidad en las escenas que involucran sexo y amor, envolviendo a sus lectores en un mundo de placer, erotismo y romance, que convierte a este género en uno de los más completos o de los que más sensaciones producen en las personas.

¿Qué leer?

Hay una diversidad de obras y escritores noveles como Dulce N. Gonzalez, y otros con más trayectoria del género romántico-erótico, que han marcado huella en la literatura y que están a disposición de todos en las librerías y plataformas digitales.

Hay trilogías interesantes de historias fascinantes como «Tras la sotana» que, aunque sacadas de la ficción, podrían muy bien relacionarse con hechos de la vida real, en la que los personajes se ven envueltos en relaciones emocionantes pero prohibidas y tienen que afrontar una inmensa cantidad de situaciones que hacen sus vidas desdichadas, para al final tomar decisiones drásticas e inimaginables que cambian toda la trama para siempre.
Se tratan de relatos que mueven sensaciones y sentimientos, e introducen a los lectores en ellos de manera tal, que sufren y disfrutan con todo lo que les sucede a los personajes. Bueno, de eso se trata, que cada persona viva y experimente esas sensaciones, y las utilice para bien en su propia vida.

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