Análisis de ‘The Last of Us Parte II’, la aguardada secuela

Mas lo que de veras resalta en el trabajo de Naughty Dog, aquello que lanzó al estrellato a The Last of Us y lo transformó en un fenómeno del planeta gamer, es la narrativa de sus juegos. Creo que hay pocos juegos (involuntariamente menospreciar a ninguno, lógicamente) tan cuidados, completos y congruentes con su planeta como TLoU y TLoU Parte II. Todo lo que ves en la pantalla está ahí por algo, desde la ropa de los personajes hasta los grafitis en una pared o bien un periódico en el suelo. Las notas y carteles que vas encontrando durante la travesía de Ellie son una exquisitez para el jugador pues no son bien simples añadidos puestos en el juego a fin de que queden bonitos sino son parte de la historia, están realmente bien escritos y pueden llegar a descubrir información del entrecierro en el que te hallas. En una nota cualquiera clavada en un corcho puedes hallar la combinación de una caja fuerte, una declaración de amor de unos apocalípticos Romeo y Julieta o bien la razón por la cual en la sala de al lado hay un cadáver con un tiro en el cráneo y un arma fría en el regazo.

Mas por buenísimas que sean, estas notas y mensajes son complementarias a la historia primordial. La trama de The Last of Us Parte II puede dividirse en 3 partes: una primera en la que manejamos a Ellie, otra en la que volvemos con la muchacha enigmática del principio (Abby) y un resultado o bien tercer acto que cierra el juego. La una parte de Ellie es la que más se goza, tanto pues el personaje jugable es como por múltiples aspectos que hacen de su historia un arco argumental bien interesante. Por una parte tenemos su busca de venganza en Seattle, donde va a ser un daño colateral de 2 facciones enfrentadas, y por otro contamos con una serie de flashbacks que conectan las dos entregas y nos enseñan instantes clave en el desarrollo de Ellie y su relación con Joel.

Hay que indicar que, en lo concerniente a Ellie, el juego es diametralmente opuesto a la primera parte. La de TLoU era una historia de reconciliación, de amor, de humanidad; un viaje personal en el que veíamos un de qué forma la esperanza volvía a Joel y sus viejas heridas curaban cuanto más tiempo pasaba con esa pequeña respondona que había pasado de ser un encargo más a su último vínculo con la bondad perdida. En TLoU Parte II desandamos ese camino y vamos desde la vida en sociedad enmarcada en el compañerismo y el cariño de los tuyos cara un planeta hostil, atroz, violento, obscuro y infestado de monstruos a los que nos parecemos poco a poco más. Es una caída libre en un pozo en la que el jugador vive exactamente los mismos sentimientos enfrentados que Ellie, quien no desea perder la luz que la hace ser misma mas que tampoco puede disculpar.

La una parte de Abby y el tercer acto resultan más… discutidos. La verdad es que el cambio a Abby (con quien vivimos exactamente los mismos días que con Ellie mas desde su perspectiva) me cogió por sorpresa y me costó bastantes horas deshacerme de esa sensación de que algo no iba bien, de que algo chirriaba. Viéndolo con perspectiva, la trama de Abby resulta interesante y plantea el citado enfrentamiento entre las 2 facciones (los Lobos y los Serafitas) desde la perspectiva de alguien de dentro, que lo vive y lo entiende. Este arco tiene instantes verdaderamente buenos, entre ellos un jefe final duro de mondar, y nos presenta al personaje de formas que si no existiese esta parte solo la harían una villana más. El inconveniente está en que no podemos olvidar que el papel de Abby en la muerte de Joel. Naughty Dog tomó una resolución peligrosa al ponernos en su piel y he de decir que Abby termina marchando y desarrollas con ella algo semejante a un sentimiento de empatía mas no llegas a superar lo inmejorable y menos cuando la pones a la vera de Ellie. Con todo, me alegro de que Naughty Dog decidiese jugársela y también hiciese algo que, incluso a sabiendas de que a muchos jugadores no les agradaría, era diferente y agitaba un tanto los esquemas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.