5 consejos intergalácticos para ser un profesor jedi

El veinticinco de mayo de mil novecientos setenta y siete se estrenó en los USA una película que marcaría a múltiples generaciones, como la manera de hacer cine en muchos aspectos. Dirigida por un tal George Lucas y con un planteamiento de historia de aventuras tradicional, inspirada en genuinas joyas del séptimo arte, Star Wars nos trasladó a una galaxia muy lejanísima en la que llevamos más de cuarenta años. A esta nonalogía de películas hay que sumarle los muchos juegos, series, libros, cómics y merchandising que nos han acompañado a lo largo de este tiempo y han hecho de Star Wars una de las franquicias más valiosas y rentables de la historia.

Mas quien escribe estas líneas no es un corporativo de Disney buscando nuevos beneficios ni un siervo del dorso lúgubre de la Fuerza, sino más bien un apasionado de los mundos de George Lucas que halló en ellos (incluso con sus fallos, que vaya si los tienen) un cosmos de emoción y aventuras en el que los grandes héroes, los fabulosos villanos y las eternas luchas de luz contra obscuridad eran la tónica común; todo ello condimentado con persecuciones por el espacio, duelos de sable láser y apasionantes tiroteos. Y aunque es verdad que el echar la vista atrás acostumbra a provocar una distorsión de los acontencimientos en la que tendemos a idealizar y endulzar provocada por la añoranza apabullante, los grandes instantes que los fanes han vivido con la saga hacen que sea ineludible recordarla con cariño y también, aun, estimar ser parte de ella.

Va a haber entusiastas que procuren ese anonimato que da el uniforme de soldado y se vean a ellos mismos como soldados clon de la Vieja República, stormtroopers imperiales o bien guerrilleros de la resistencia rebelde. Otros, quizá la mayor parte, desearán identificarse con sus héroes y se aproximarán a esos personajes primordiales que mueven la trama como la independiente princesa Leia Organa, Jar Jar Binks (hm, no), el piloso Chewbacca o bien el zorrillo Han Solo. Y como es lógico no podrían faltar los jedi y los sith, los 2 brazos de esa balanza que es la Fuerza que defienden su concepción del planeta con sus poderes místicos y su arma por antonomasia, el sable de luz.

Por su papel de peso en la saga y el mayor desarrollo que se les ha dado, tanto los jedi como los sith son 2 conjuntos que resaltan en el cosmos de Star Wars por ser los primordiales usuarios de la Fuerza y por el increíble despliegue de habilidades que muestran. ¿Luz o bien obscuridad? ¿Bien o bien mal? ¿Jedi o bien sith? La contestación solo está al alcance de aquellos que anden por las estrellas…

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