2 mujeres sanitarias que cambiaron la historia

Ann Preston

A fines del siglo XVIII y principios del XIX, en una temporada de esclavos y negreros, ya hubo quiénes se descubrieron contra estas prácticas. Uno de ellos fueron los progenitores de una de nuestras protagonistas: Ann Preston, quién siguiendo la línea ética de sus progenitores, se transformaría en una esencial figura de nuestra historia.

Preston efectuó sus primeros estudios en la escuela local y más tarde como interna en Pensilvania. Suspendió sus estudios para cuidar a su madre enferma y sus hermanos menores. Para avanzar en su educación, se unió a organizaciones culturales locales, como un conjunto literario y la Sociedad Antiesclavista de Clarkson, en la que ejercitó de secretaria. Asimismo ejercitó una activa presión a favor de los derechos de la mujer.

Empezó a trabajar como profesora de escuela una vez que sus hermanos tuviesen edad suficiente. Deseaba informar a las mujeres sobre su anatomía, fisiología y también higiene anatómico. Llevaban ropa ajustada que les cubría todo el cuerpo y su socialización era limitada en aquella temporada, que todo esto suponía un tema tabú; de ahí que, sus actividades se efectuaban de manera continua en el interior. Para esto, Preston pretendía que las damas tuviesen acceso a la educación. Estudió medicina como practicante de un médico llamado Nathanial R. Moseley entre mil ochocientos cuarenta y siete y mil ochocientos cuarenta y nueve. Esta era la única forma de que las mujeres ejercitaran la medicina en aquella temporada, mas no podían ejercerla después.

En mil ochocientos cuarenta y nueve, procuró ingresar en múltiples facultades médicas, mas se le negó el acceso debido a su sexo. Por último, en mil ochocientos cincuenta, fue admitida en el Woman’s Medical College de Pensilvania.

Realmente, esta escuela se considera como la primera corporación médica de USA que concedió doctorados oficiales a mujeres. En el instante de la muerte de Preston, ciento treinta mujeres ya habían conseguido sus títulos para ejercer la medicina. Pasó a llamarse Medical College of Pennsylvania tras empezar a admitir varones en mil novecientos setenta.

Preston se graduó en el último mes del año de mil ochocientos cincuenta y uno cuando tenía treinta y ocho años, así como otras 7 mujeres. No obstante, poder estudiar no era suficiente. Habitualmente, frente a una sociedad poco habituada a ver mujeres médicas, tenían enormes contrariedades para conseguir «clientes del servicio». Si bien Preston era de las que iba amasando éxitos.

En mil ochocientos cincuenta y siete, la Sociedad Médica de la ciudad de Filadelfia se negó a que las mujeres ejercitaran la medicina en sus centros de salud. La contestación de nuestra protagonista fue contundente: Creó un centro de salud para mujeres en la ciudad de Filadelfia donde poder ejercer la medicina y administrar capacitación a las estudiantes de la universidad. Para esto, debió ir puerta a puerta colectando fondos. Desgraciadamente, Preston enfermó de fiebre reumática, una condición que la agotaba y le ocasionaba incesantes dolores.

En mil ochocientos sesenta y uno reventó la Guerra Civil y la universidad se cerró por carencia de fondos. Mientras, Emmeline Horton Cleveland (mil ochocientos veintinueve-mil ochocientos setenta y ocho), una de las practicantes de Preston, pudo ir a París y Londres para efectuar estudios de obstetricia y ginecología con los fondos que Preston había colectado. Emmeline fue ascendida a jefe de residentes en su centro de salud tras unos años.

Preston se transformó en decana en mil ochocientos sesenta y seis, pues ocupó hasta mil ochocientos setenta y dos. Fue de este modo la primera mujer decana de una capacitad o bien escuela de medicina. Ya antes de este acontencimiento creó una escuela de enfermeras. Sería Horton quién aceptaría el cargo de decana tras la muerte de Preston.

La verdad es que Emmeline asimismo tuvo una carrera recordable. Fue una de las primeras mujeres de USA en efectuar cirugía abdominal y ginecológica. En la década de los sesenta, se edificó un centro de salud de mujeres, atendido solamente por mujeres. Se ofrecía atención obstétrica y ginecológica, como atención pediátrica para los pequeños. Además de esto, las médicas que se habían formado en el Instituto podían hacer allá sus prácticas.

Preston murió el dieciocho de abril de mil ochocientos setenta y dos. Legó sus instrumentos y dinero para establecer una beca universitaria en su corporación.

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